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Trabajo en vincularidad:
Vivencias y miradas en el proceso del Postítulo
Uno de los momentos significativos en la historia de nuestro Centro de Estudios y del año 2008 fue la graduación de la primera Generación del Postítulo Relaciones Vinculares Diagnóstico e Intervenciones Sistémica. Luego de un intenso proceso de formación de un año y medio 10 profesionales se recibieron como Especialistas en Postítulo Vínculo y Relaciones: Diagnóstico e Intervenciones Sistémicas.
- Quisimos conocer que significó para 4 de ellos realizar este postítulo Amada, Verónica, Carolina y Rinoldo. Cada uno en su estilo, desde su historia y recorrido personal y profesional compartieron su experiencia.
En ruta a 120 km
Para Verónica Loyola, el haber entrado al postítulo fue un proceso acelerado y movilizador tanto en lo personal como en lo profesional. Ella proviene del mundo de la medicina, en el que las formaciones son muy diferentes. “Era venir en auto a 50 km y pasar a 120 km. en auto convertible en plena ruta catalizando procesos que venían en curso. Era muy distinto porque vengo de la formación académica tradicional, que es manejable, donde si estudias apruebas, pero en el postítulo vas tomando decisiones. Es aprender a tomar conciencia de la responsabilidad que tiene uno en su vida. Por una parte dices ‘sí, soy responsable , voy a definir la vida que quiero, ¿pero cuál es la vida que quiero?’ Y eso es muy potente”.
Para Verónica el entrar fue posible por la profundidad del trabajo vivencial y la contención. “En el postítulo vas a un lugar de cuidado, los profesores te cuidan y tú lo sabes, conocen hacia dónde deberíamos ir y movernos. Mi decisión de querer hacerlo también fue la confianza de que era sanador, reparador e integrador. Puede que no sepas cómo va ocurriendo, pero se produce. Creo que estoy aprendiendo a vivir en el presente y con grados de incertidumbre y eso hace que la relación con mi familia y en mi trabajo sea más rica.
Lo encuentro super positivo, hay que tener el valor, querer y también entender que no va a ser fácil, a uno le pasan muchas cosas, porque es ir a reparar bolsones antiguos para ordenar, y hay que despedirse de muchas pautas antiguas, formas de vincularse y es doloroso, pero es posible abrirse a caminos más fértiles. Yo veo que este tapiz estás más bordado, con más colores, más movimiento, más reparado y ese proceso va a ser siempre.

Descubrir se en relación
Para Amada Salazar cada clase del postítulo era descubrir elementos nuevos. “En cada unidad decía esto era lo que quería ver y llegaba a la siguiente y me pasaba lo mismo. Todas fueron muy importantes, pero una de las que más me hizo eco fue cuando vimos la relación víncular, por todas las vivencias que tuve en relación con mi hija y en mi trabajo como matrona porque el vínculo es lo que vivo a diario”.
El trabajo desde lo teórico, lo estético, lo corporal y lo vivencial le permitieron a Amada abrirse a otras dimensiones. “Yo había visto pinturas, pero jamás se me había ocurrido el enfoque que se daba en la clase, ha sido entender el proceso en que estaba el pintor, el escultor y el artista a la hora de crear. La danza y el movimiento fueron fundamental para abrir partes de mí que de otra forma no habrían salido. Fue un nivel de elaboración y cuidado que permitió que me pudiera mostrar tal cual soy”.
Ahora siento que no soy la salvadora del mundo y que cada uno tiene sus capacidades y puede moverse bien aunque yo no esté y eso tiene que ver con la contención que he tenido en el grupo. De pronto me hizo click. Cuando toda tu vida te has movido de una forma donde parte de tu rol ha sido contener, permitir que otros te contengan y acompañen ha sido aliviador”.
Trabajar con Sentido
El postítulo ha sido un aporte en lo profesional porque he aprendido a mirar y hacer mi trabajo de manera distinta cuenta la matrona Carolina Esparza. “Yo evitaba hacer visita de lactancia y ahora eso es lo que hago porque no sólo es enseñarle a la mamá técnicas para dar pecho. Es ver a una mamá en contacto con su hijo, con miedos, temores, alegrías y ausencias, es ayudarles a pasar este proceso de manera más fluida”.
Para Carolina tomar este postítulo ha sido una oportunidad de trabajar su relación con el poder. “Antes yo me jactaba y decía pude poner la guagua al pecho porque soy excelente profesional y además tengo proceso terapéutico’. He aprendido a ser más humilde, desde el ser consecuente las puedo acompañar y ayudar porque también he pasado por eso, sé lo que se siente estar ahí. Ahora siento que estoy acompañando profesionalmente antes era hacer sin mirar al otro y considerar al otro es lo más importante”.
También le ha permitido relacionarse con las madres de otra manera e incorporar a los padres en el proceso. “Al principio cuando la madre llegaba con el bebé yo hacía salir de la habitación a todos incluso al papá. Ha sido muy potente para mí incluirlos, considerarlos, antes sólo la madre y el bebé importaban para mí”.
“El postítulo ha sido muy importante en mi vida y siento que recién estoy desplegando mis potencialidades en lo profesional, personal y familiar.
Cambiar desde Dentro
Rinoldo Rodríguez es profesor de Educación física y uno de los dos varones que realizó el Postítulo en si primera versión. Para él, hacer esta formación ha significado una nueva etapa y un inicio. “Es un cambio total, un reenfoque de la vida, cuando uno descubre o hace consciente pequeños elementos todo cambia. Es un proceso interno al que uno le da intensidad dependiendo de las características propias. Cuando yo empecé el Postítulo sabía que quería superarme, cuando una persona quiere hacer algo nace la intención desde adentro y luego se ve reflejada en el exterior, ahora lo entiendo”.
Para él no es fácil encontrar las palabras que expresen lo vivido durante el proceso de formación, sin embargo destaca que fue muy significativo el aprender a mirar desde una perspectiva sistémica. “Los elementos que se entregan son fundamentales. Uno aprende a visualizar de manera distinta los acontecimientos. Es un enfoque en el que uno está inmerso dentro de un campo a lo mejor sin un análisis detallado de las situaciones y el postítulo cambia eso, uno se hace más crítico y participa de otra manera de los procesos que se llevan a cabo. Uno puede observar personas, acontecimientos y mirarlos desde otro punto de vista”, comenta.
El profundo trabajo corporal también fue importante para Rinoldo tanto desde lo personal como en lo profesional. “En mi área cada movimiento, cada gesto es parte de ti, involucra mucho más. Es una experiencia de vida y en el proceso también van ocurriendo cosas que chocan, incluso te enojas contigo a veces, sin embargo, te ayuda a descubrir dónde está el origen y a reenfocar tu carrera profesional”.
En eso ha estado en los últimos meses, se han abierto nuevas oportunidades en lo profesional y Rinoldo siente que eso es fruto del proceso vivido en el Postítulo. “Fue fascinante descubrir que se van enganchando cosas, uniendo e hilando ganchitos dentro de uno. Y la forma de entrega de los contenidos ayuda a que el contexto sea entendido e interiorizado. Ahí está la importancia que lo teórico se complemente con la práctica que realizamos, teoría sola no creo y práctica sola tampoco, es el conjunto”.
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